ACTUALIDAD OPINIÓN TAUROMAQUIA VALENCIANA

ARTICULO DE OPINIÓN… con Luisma Garrido

Vicente-Ruiz-El-Soro

Articulo de Opinión con Luisma Garrido

 

«Tras la amenaza, oportunidad, pero con responsabilidad»

Comenzar mi particular periplo de escritos en este marco con la consabida y desastrosa situación que hemos y estamos atravesando, por causas conocidas y sufridas por todos, sería, además de algo infructuoso, ciertamente doloroso.

Doloroso en primera persona, y por la empatía con todos y cada uno de los agentes y factores que convivimos en este ecosistema del toro bravo.

Y digo en primera persona, para aquellos lectores que no me conozcan, pues los empresarios taurinos (dedicación que con orgullo y pasión ejerzo) no hemos sido convidado de piedra en este particular ragnarok de lo taurino que nos ha traído la pandemia.


Cuando parece que se disipa la amenaza, es por ellos que debemos aprovechar la oportunidad


Y por la empatía, con todos los que integran el sector en general, y con los criadores de bravo en particular, que han criado y alimentado sus vacadas aun cuando el panorama era más oscuro, brindándonos la enésima lección de lo que es afición, pasión y verdadera conciencia ecológica y relación con la naturaleza.

Cuando parece que se disipa la amenaza, es por ellos que debemos aprovechar la oportunidad.

Sí, todo apunta a que pronto daremos festejos, a que se presenta la oportunidad, pero no, no me refiero en términos puramente económicos, no pienso como empresario en la oportunidad de ganar dinero a espuertas; al menos por mi parte, en mi espacio en el sector, con el enfoque que creo que muchos profesionales tenemos de la organización festejos.

Y digo muchos, quiero creer, pero sé de sobra que no todos. Ojalá en estos meses de extrema crudeza hubieran saltado del barco todos aquellos que ven a un toro bravo como un elemento de fabricar billetes a su alrededor, de la forma que sea, pero me temo que campan a sus anchas y que la inventiva que les genera la falta de escrúpulos estará maquinando al máximo nivel.

En lo popular y en lo reglado, en el bou al carrer y en la lidia. Es más, a los consabidos kamikazes con los cuales hemos tenido que convivir siempre, se unen oportunistas en el más sentido de la palabra que ante la bajada de los costes de los factores productivos del festejo taurino (ya saben, la oferta superará y mucho a la demanda, durante un tiempo) de repente han visto florecer sus ínfulas empresariales.

Qué casualidad. Es responsabilidad del sector y de las administraciones que lo regulan (a la actividad y a sus espacios, las plazas) poner coto a estas actividades y estas formas de proceder, sin miramientos.

Con esta oportunidad de la vuelta a la actividad, que ha sido combatida durante meses con una particular y elaborada estrategia que está dando sus frutos, se nos presenta algo mucho más allá de poder volver a organizar y a vibrar con los festejos taurinos que nos dan vida.

Se nos presenta la oportunidad de construir un sector taurino saneado desde los cimientos (aquellos que nos destruyó la pandemia), responsable con la calidad y con las reglas del juego que deben imperar para todos, y responsables en la generación de confianza con las administraciones que velan por el cumplimiento, pero también responsables con nosotros mismos a la hora de defender nuestros derechos cuando esas mismas administraciones atenten contra la creación artística y cultural por la cual trabajamos.

Y todo esto, a todos los niveles de nuestro sector taurino. Sin dejar un atisbo de duda, sin poner en jaque nuestra imagen, y con un pensamiento claro del largo plazo. Porque solo así aprovecharemos las cenizas de la destrucción que hemos vivido estos meses para cimentar un brillante futuro del sector taurino.


Luisma-Garrido

Luisma Garrido

Director Tauro Management

Imagen: Museu del Bou


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